Sunday, November 12, 2006

UNA DELICIOSA MUJER DE CLASE MEDIA

Una deliciosa mujer de Clase media
que elige cuidadosamente su ropa
que tiene unos zapatitos rojos
un chaquetón de lana naranja
un pantalón blanco con hojas bordadas
y un caminar nocturno ligero

con unos ojos de color maravilloso
un apellido impronunciable en medio de la borrachera
que tiene un auto y tiene deudas
que tiene miedo que tiene un clóset con pantalones
poleras enaguas sandalias y abrigos

Una mujer que tiene un trabajo remunerado
que educa niños canta en la Iglesia
que va a comprar el pan: que tiene una cantidad
inimaginable de saber acumulado
que navega en mis libros y sabe
que digo la verdad incluso cuando miento

Ella tiene una separación de tres años
y una linda hija de cinco
seguramente con poca fe en los hombres
y desconfianza en la poesía: tiene una idea vaga
de muchas cosas importantes o le da importancia
a vagas ideas de cosas/ tal vez eso tal vez otras cosas

Una mujer de clase media deliciosa por cierto
con sus pecados de clase media
con sus tics de clase media
con sus elegancias de clase media
y con sus mitos de clase media
con sus vicios de clase media
con sus proyectos a corto mediano
y largo plazo de clase media
deseos secretos de clase media
voces públicas de clase media
a luces de clase media
y sombras de clase media

una mujer que tiene un día para morir
una cama deshecha y un cuerpo desnudo reposando en ella
la sorprendente certeza que todo va a desaparecer
pese a su piel clara y su pelo azul-negro
que mira con perspicacia las novelas que yo leo
y cree que la música que escucho es rara
o al menos difícil

esa deliciosa mujer que tiene un nudo
en el alma y el corazón
que ya no puede más de estar solita
que ama el vino tinto en que navega mi sangre
que sabe como se escriben mis miradas inconscientes
y que después que yo desaparezca voy a continuar
a desparecer

esa mujer rodeada de los ritos de ser mujer
de cremas para mantener la piel sana y suave
que tiene la elegancia y la soledad amarrada
en las sábanas o amarradas en una taza de chocolate
que besa como diciendo el nombre de cada cosa
esa mujer deliciosa me roba los sueños
y las ganasme roba la vida y me roba las ganas

ELEGÍA PARA UN PÁJARO

Elegía para un pájaro


Llovió hasta después de medianoche
después el claroscuro que conviene a los depravados de mi ciudad
que se esconden detrás de los quioscos de los postes de luz
o de los escasos árboles de la ancha avenida por donde va pasando
el frío libre con su mano levantada entre los ojos ciegos
y las bocas mudas de los que hemos ido olvidando tan dolorosamente
aunque de vez en cuando citemos las estrellas y el amor de los que besan
y después simplemente se van dejando su sabor amargo a poesía
en la comisura de los labios (nosotros los de la generación de los 80’s)
que nos hemos fugado de las cárceles de alta seguridad
por un barquito dibujado en una mentira al ritmo calipso intenso casi azul
los brazos que no quieren abrazarme ni la boca que no quiere mirarme
las manos que no quieren tocarme y los ojos que no van a mirarme
porque nadie te considera si has tocado de algún modo a la muerte
porque hemos perdido los pasos que no guiaban hacia el agua
y el agua hacia los ríos y los ríos hacia el mar: el amor que verde
nos mueve con su movimiento abierto en cada herida sin podredumbre
en cada tallo de palabras verdes cortadas a navaja

Mi juventud se fue corriendo por calle Bandera contra el tráfico
galopando con las ancas coloreando y el optimismo colgando
del lado derecho de mi cerebro jibarizado por la escuela
llevándose la máscara de mi cara y sembrando mis huesos blancos
medio desnudo en medio de la noche en que ella (igualmente
medio desnuda) no quiso que fuera mía como yo soy de nadie
en su noche mis pasos se acercan a su cuerpo medio dormido

no son fantasmas los que me persigue sino que ella (más bien su noche)

La lluvia ha parado en mi ciudad y el silencio se parece
a ciertos llantos apagados y oscuros que he vivido
en otras latitudes y distancias cuando al huir me iba
enterrando en la carne mediterránea que perfumaba de aceitunas
y orégano las promesas falsas de retorno

Por eso mi nombre tiene de esa fresca oscuridad de matas
que con el peso del agua nocturna tocan el suelo
como alguna vez mi frente la carne trémula o los discursos
furibundos de los candidatos de la JJCC en mis años de Universidad
o cuando sin pegar una pestaña en días íbamos a la Playa
San Pedro en Algarrobo a ver como la luna se ponía en el mar
como mi boca en una de tus caderas esa noche torrencial y oscura
mientras tu perfil asomaba por entre mis manos nerviosas
que abriendo un regalo mal envuelto de dónde emergía la noche
inundada de una tristeza fría y serena me mataba
como un pájaro muerto en la puerta de mi cuarto

Tuesday, August 08, 2006

YO NO ERA OTRO

La felicidad: para mayor información consultar
la canción Antonio Carlos Jobim ojalá en la versión
de María Bethania

parado en la Alameda del Libertador Bernardo O’higgins
me siento repentinamente feliz/ insoportablemente feliz
como en la canción del cumpleaños
aunque no en todos los años sea totalmente cierto
el sólo hecho de limitar al norte con el Perú
al sur con la Antartida al este con la Cordillera de los Andes
y al oeste justo después de la Cordillera de la Costa
con el océano Pacífico

aunque ese yo repentinamente feliz no sea totalmente yo feliz

pero la sensación química de estar tranquilo
el movimiento de mi savia la densidad de mis músculos
mi materia perfectamente alineada en tiempo y espacio
es lo más parecido a la felicidad de una martes en la mañana
que pudiera ser un domingo pero a la felicidad le da lo mismo

sentirse feliz es estar a un casi punto de ebullición

es sentir se en flujo hacia el mar es sentir que los jugos se mezclan
que se aman en uno y producen pequeños torrentes que me superan
generando burbujas que se rompen musicalmente
proporcionando una sensación de bienestar que aunque discreta
se parece demasiado a la felicidad

un potro me cabalga yéndose en contra de mis mareas
hace un trote suave por entre las arenas ligeramente inundadas
como si una bandera me cubriera aún/mientras estoy vivo
importando poco si las manos están amarradas a la espalda
por alambre o si tengo los alambres pelados o si me los fijaron al pecho
con diodos y huincha aisladora azul para saber que late en mi corazón
cuando late (si es que late)

pudiera ser que este que es feliz sea yo que no soy feliz

porque soy esto que está parado en la Alameda
con una extraña sensación placentera de estar parado
en el filo desesperado de su lengua madre

todo más cercano a la desgracia que a la felicidad

LA MONEDA EN JUNIO

Parado frente a la Moneda: me duele la cabeza
lo perpetuo del movimiento el dolor y la sangre seca
entre las piedras del palacio de gobierno

esto lo cura sólo una agüita perra

aquí no hay media luna y ni estrellas enteras
sólo miles de cristos bien clavados en su madero

la masa encefálica del presidente del pueblo
una vez salida del cráneo pobló todo este lugar

ya no vivimos tiempo de crisis

no hacen falta ni electroshocks ni la fuerzas especiales
en la calle buscando al enemigo interno

es que una vez negado el tiempo las crisis desparecen
y nadie entra o sale del país sin darse cuenta

vivir en esta ciudad es vivir en ninguna parte

vivir en esta ciudad es vivir en ninguna parte
es estar medianamente vivo entre llantos y lamentaciones
regularmente convaleciente de ser uno y el mismo

DE NUEVO ENTRE LOS HERMANOS

Hay que acabar con las distancias cuando no había distancias
abrirse equidistante y querer expandirse sin límite
sabiendo que la carne
se va a abriendo a algo que queda más allá de ellos
algo capaz de deformar lo formal toda intención

porque nos repetimos
somos una ventana abierta al retorno
somos la entusiasmada vitalidad que se debilita
en su ejercicio de ser permanentemente
uno y lo mismo

porque muriendo soñamos una vida eterna

porque un tronco derribado sirvió para realizar
la hoja en donde vuelvo a la patria

porque naufragando nos entregamos a las esperanzas
más ciertas e imposibles

porque cuando el reloj se detiene y los calendarios
se la juegan en la última hoja una voz más allá de nosotros
nos llama
despertando el sudor que viaja por la espina dorsal
el tremor que corriendo en la piel nos despierta

porque nuestra raíz en algún momento del crecimiento
nos llama y nosotros vamos

VALPARAÍSO 1990

a Mariella Razeto





Te escribí en Valparaíso
desaté tus problemas
metí la mano debajo de tu falda insoportable
te metí mano:
corrí como un loco asediando tu casa
me desesperé en sus escalas

estaba fuera de mi fuera de madre fuera de padre

nadie se dio cuenta de lo que vivía en tus ojos?
nadie se preguntó el por qué de mi pelo y mi barba?
nadie vio a la lavandera de Rugendas lavando mi sudario
en las aguas turbulentas del desamparo?

es difícil no ver Valparaíso y no ser un naufrago

porque
el óxido se come todo
las nervaduras del asombro y el espanto se endurecen
la hierba verde se seca
los muertos
se olvidan de nuestros nombres

tus manos que planeaban como gaviotas
detenidas en el aire sobre la leña
atravesadas por un fino clavo
como rara especie de mariposa en un insectario
retorciéndose en las mías

pudiera ser la Cruz
pero no
eres Valparaíso

YO VIVO EN SANTIAGO DE CHILE Y ESTOY VIVO

Estoy vivo

vivo en Santiago de Chile y estoy vivo
relativamente sano con un poco de sobrepeso
algunas veces soy elegante aunque ya no tan buen mozo
ni tan joven ni tan diestro en el arte de seducir
sonriente como animador de programa dominical
instalado en este mundo en blanco y negro
dónde los comunistas se demostraron liberales
los liberales unos fascistas y al final todos unos cretinos
a pasar de seguir sosteniendo sus discursos antidiluvianos
todo cambia es lo más seguro
la llama de la libertad no está en la plaza Bulnes
O’higgins con sable y caballo encabritado arrancando
del desastre de Rancagua fue desplazado
ligeramente hacia la izquierda del observador

ciertamente yo tampoco soy el mismo
a pesar del pie plano y el hígado medio complicado
la chaqueta de combate y el pantalón mimetizado
el Doctorado en filosofía y las lecturas luteranas
no soy las bailarinas de los topless de Mapocho
el Sida que ha diezmado a los más transgresivos
entre el mal olor de nombres desparecidos
los poetas esos genios de botellas
que terminan muertos con el mal olor característico
de los burdeles y los moteles parejeros del centro
víctimas de sí mismo -que no somos otra cosa-
lanzados al kilómetro o tirados con hondas
ahorrando para comprarse un microondas
para saltar de una de las torres de Providencia
y acabar con todo en un minuto

vivo como si nadie supiera de mi
vivo como si viviera en mi
vivo sin vivir en mi

como si todos me quisieran
como si nadie me quisiera

con demasiadas historias truncas abandonos queridos
partidas planificadas y la soledad cómoda del que ama besa y olvida
distinguiendo que quien te ama te destruye con el olvido

vivo en esta ciudad pobre como una rata
con libros y la vergüenza
en un cuarto sin ventana y una puerta
que se despedazan cuando la tocan
una ciudad que me recuerda que la inspiración viene y pasa
como la diarrea que por las alcantarillas se encamina rumbo al mar
porque nuestras vidas son los ríos
y nuestros ríos son de mierda
y al final todo va a dar al mar

vivo en esta ciudad sin trabajo
en una ciudad que no tiene plaza ni un hoguera para Bruno
en una ciudad que persigue y castiga a sus maricones
vivo en esta ciudad aunque no soy padre de familia
más solo que la una del reloj
con cañonazo a las doce del día y campanas para la misa
con mi madre en el sector sur de la ciudad
con mi padre a medio filo en la piel de mi madre
con más de un amigo muerto de cáncer
con una ebriedad de carnaval y despedida
con una hermana y su hijo
con un hermano y su mujer que viven en Tomé
con algunas cartas despedazadas por la lluvia
con casi todos los dientes en la boca
con el pelo largo y algunas canas

estoy vivo en una ciudad
por donde pasaron los torturadores
los generales y los brokers de la bolsa
los candidatos y los ciudadanos que votan/ los que no votan
las grandes alamedas las pequeñas viñas las noches de invierno
los testigos de Jehová y el día de Lonquén en el desierto
los punkies los que aman sin cansarse los que viven y no perdonan
el hecho de estar vivos
los que van a salir de aquí perfectamente muertos
como Oscar Alonso Muñoz Vega/ Alex Garrido o mi Abuela María Mercedes

vivo en una ciudad hecha de droga
con el pelo largo y la barba despeinada grito
clavando en las puertas de la catedral mis tesis:
Santiago ist das Opium der Volkes

vivo en la misma ciudad en que Neruda Huidobro y De Rokha
murieron por que ellos también mueren
vivo afeitándome el bigotón en las lágrimas de un Dios muerto

vivo en una ciudad contaminada y violentamente bella
no tengo problemas de colesterol y tengo un colmillo careado
a pesar de comenzar a ser viejo no me he arrugado
sigo pensando que la tierra es plana
y con Dios me acuesto y con Dios me levanto
no tengo esposa que me ame ni perro que me ladre
y mi amante está demasiado lejos solo amo mis libros
mis amigos se compadecen porque he vuelto
piensan que la cosa es medio delicada
se preocupan o me evitan:

vivo en esta ciudad y estoy vivo

BIENVENIDAS

Santiago de Chile: los abrazos se multiplican amor

es como haber muerto
mirando por el ojo del ajo al mundo
cortado por el filo de una papa
la realidad duele como una astilla fina
bajo la piel: estás más gordo
el barrio parece un espejo sin imágenes
este invierno está seco y la contaminación ambiental
llega a sus grados más críticos

el niño que fui/ el adolescente que fui/ el joven que fui

se quebró como un pedazo de roca muda
se quemó como la ropa sobre las carnes de Carmen Gloria
se fue haciendo el humo que puebla el aire que respiran
los habitantes de la ciudad
se hizo sangre entre las piernas de la mujer que más se amaba
se quedó seco como la garganta de Tellier
se cortó en las muñecas de Lira
se hizo pipí de miedo o de la risa
se perdió en una ciudad tan grande o tan moderna
se compró una casa en un cementerio

para andar vagando por los brazos que
recibiéndolo
le sirven de partera para un suicida que
lentamente se pone la ropa
después de haber dormido y

se tira a vivir con todo

DESPEDIDAS

Roma: te muerde hasta los huesos amor

(la tristeza es una ola verde que se mueve
por las mansas aguas del Tévere
carne arriba hacia lo más sereno
las despedidas se hacen en torno a la mesa:
se despide Jesús de los suyos
se despide Pasolini al idroscalo
Gramsci navega como un mar de cenizas
en medio de las cervezas sin historia
Sanguinetti se desangra discretamente
una ventana con mala memoria recuerda al bigotón
de Nietzsche mirando la Piazza)

Estamos en el Campo di Fiori
Stefano Lovato en medio de la oscuridad
iluminada por los ojos de la Claudia Leal
alrededor de una noche profunda de jazmín dormido
que no va a amanecer nunca
recuerdo que la Cristina de Eslovaquia
estudiaba economía
y buscaba en donde posar
sus abundantes huesos el próximo verano


se podía hacer cualquier cosa allí
en ese momento
la plaza estaba llena de turistas
que ignoraban nuestras despedidas
podíamos dormirnos allí
sin temor a no despertar
podíamos hacernos
una trenza de piel allí
despertarnos a otras mañanas
después de una noche pesada y oscura allí
esperando a que las flores murieran
quedarnos a tomar el sol dominguero allí
o cantar canciones de Serrat en medio
de las botellas de Heineken
en su verde vacío matutino allí
o esperar la lluvia allí
esperar las horas allí
dónde quemaron a Bruno allí
dónde bailé un bolero con Annelissa Deliuri
el día después de mi doctorado en filosofía allí
donde la banda de gitanos insiste
con bésame mucho bésame mucho
que temo perderte perderte después allí
después de haber comido y bebido
sin parar por casi un mes
(me siento ligeramente con sobre peso)

y nos dimos los últimos abrazos
en un callejón cercano al Lungo Tevere allí
bajo una luz débil y media amarillenta
con la misma técnica que se desnuda un suicida
antes de irse a la cama
y se tira a vivir sin nada allí

Wednesday, April 12, 2006

Apunte del 10-09-05

En qué momento fue que cambié tanto?
Cuándo me volví esto que soy ahora?
Cuándo me transformé en esto que escribe?

Ahora que me duele cada mano en mi mano
cada afecto sincero/ cada mirada en la mía

Cuándo dejé de ser yo y comencé a buscarme
nuevamente por la geografía de la escritura?

Porque no quiero pensar en lo que me espera
ni saber cuánto tengo para dar ni cuánto puedo recibir

Cuando mi plexo abierto en el leño como un libro
sin volverse abrazo en otro cuerpo
ahora que me duele tanto la eternidad
en cada cosa que como yo se acaba



Beira-Septiembre 2005

Fidelidad

Me voy por el desierto para quedarme atado a ti
para hacer crecer el deseo más allá de mi frontera
pensando en un reencuentro dinámico de fluidos
que gozosos como un mar se funden y refunden

pero mi pensamiento se queda llenándote de flores
siguiéndote a paso discreto a donde vayas
escondiéndome en tu nombre para oír lo que dices
o simplemente acariciar tu espalda como un canto

todo para que nuestros cuerpos a la larga
hablen con toda naturalidad de sus cosas de la muerte
de la vida/ porque no hay mayor soledad que esa
de quien ama

todo para que nuestro amor se diga en verso libre
libre de la pretensión de inmortalidad de los bibliotecarios
que saben que lo abierto siempre es eterno
que lo eterno siempre dura hasta que se acaba



Maputo- Agosto 2005

Separación

Te duele mi partida tanto como me duele partir
es el dolor de la espuma que se disuelve en las aguas
o del sol que hundiéndose en los pechos de la tierra
nos regala una bruma que avanza hacia nosotros

nuestras manos se separaron como el viento
por el cuchillo filoso que corta los días
dejando pasar el desconsuelo y su semilla hinchada
que amasa el pan con las mismas ganas de morir

es posible que después de la lectura atenta
de Neruda pensemos que todos los amantes son tristes

y pudiera ser que la soledad es una riqueza
de quien ama sin haber leído nunca poesía

tal vez es que todo se juegue siempre en lo próximo o lo distante
y que el amar sea un permanente despedirse

con el dolor de uno en el otro dentro



Tofo- Agosto 2005

Anotación del 06-09-05

Soy un hombre que salió a buscarse
y se encontró contigo que esperabas no-sé-qué

un hombre que venía húmedo de Dios hacia el desierto
que encuentra a una mujer que espera no-sé-qué-cosa

como en una hoja que contiene todo el otoño
que cae en medio de la tormenta o las letras que se perdieron
en la caja azul no-sé-cuando

sin ser lo que esperabas me encontré contigo
de tanto buscarme me encontré en ti
anda-tú-a-saber porque ocurren éstas cosas

Anotación del 08-09-05

Yo cabalgo tus sueños montado
en tus sábanas blancas
abriendo tu piel como una flor
en medio de la extensión desierta de la pampa
y
hago sonar mi relincho primaveral
en tu campiña perfumada de mañana
vistiendo de ahora algún futuro


Manica-Septiembre 2005